Domingo Rigüela Padrón | OPINION

“Parques y Jardines, la política de la lata de pintura y el derroche”

La política de la lata de pintura no termina en eso, sino que se están talando árboles por petición vecinal, sin tener en cuenta el costo que ha tenido su mantenimiento durante décadas y la perdida de patrimonio vegetal. La justificación que conocemos, es que se va a realizar una nueva plantación en breve tiempo, como ocurre en la plaza de Lomo Blanco.

El nuevo concejal se está dejando notar, aunque no era difícil, con el inoperante concejal que le precedió. Como bien sabrán, la empresa FCC debe realizar los trabajos de mantenimiento de las zonas verdes municipales, aunque zonas del municipio como el Valle de Jinamar, no pudieran atestiguar su existencia, salvo donde vive el anterior concejal Agustín Pérez. El nuevo concejal ha tenido el acierto de adecentar el Parque de las Mil Palmeras, abandonado desde hace años por este grupo de Gobierno. Pero este acierto no ha sido casual, se trata de un golpe de efecto ante la celebración del día de Canarias en las instalaciones dela Casadela Condesa. Y no parece mala la intervención, salvo si tenemos en cuenta, que para realizar los trabajos de choque se ha abandonado durante varias semanas el resto del municipio. Se desviste un santo para vestir a otro. Trabajos periódicos como el riego o el corte de césped se han suspendido para realizar este trabajo de choque, pasando factura apreciablemente. En esa intervención se han arrancado cactus de gran porte, y por tanto de gran valor económico, del Parque de las Mil Palmeras. Ese patrimonio vegetal pertenece al Valle de Jinamar y no es de recibo, que se planten ahora en la calle Alejandro Castro.

Esta limpieza de choque, podía ser un hecho necesario y puntual, pero muy al contrario, parece ser la forma de trabajo de este nuevo concejal. Una muestra, es que gran parte del personal disponible, se dedica en estos momentos al adecentamiento de las zonas ajardinadas de la calle D. Alejandro Castro. Donde próximamente se va a realizar la inauguración de una rotonda, que ya existía, y que ahora se va a dedicar por parte de D. Juan Martel al Donante de Órganos.
El mantenimiento de jardines es un trabajo constante y programado, que no puede ser sustituido por limpiezas de choque, que solo persiguen sacarse la foto. Sería más efectivo, y racional, complementar el trabajo de mantenimiento diario, con limpiezas de choque realizadas por otro personal, para poner al día las zonas verdes de Telde abandonadas durante tantos años.
Las acciones de cara a la galería no quedan ahí. Las plazas pintadas a principio de legislatura, por la concejalía dirigida por Ignacio Serrano, están siendo pintadas dos años después para arreglar el desaguisado "Azul", aunque la pintura se encuentra en buen estado.
La política de la lata de pintura no termina en eso, sino que se están talando árboles por petición vecinal, sin tener en cuenta el costo que ha tenido su mantenimiento durante décadas y la perdida de patrimonio vegetal. La justificación que conocemos, es que se va a realizar una nueva plantación en breve tiempo, como ocurre en la plaza de Lomo Blanco.
Los nuevos concejales no tienen un programa de trabajo, sino actúan ante la protesta o denuncia vecinal. Que se cae un motorista en Tara por el mal estado de la calzada, allá mando a tapar los baches. Que los vecinos denuncian el mal estado de la calzada en Caserones,la Herradura, etc. al siguiente día la noticia es que se han rebacheado, que no asfaltado. Si pintan una calle, allá va el concejal de tráfico, con mirada perdida, traje y corbata, y nos hace un "posado robado".
Pero más asombra el derroche, cuando lleva meses regándose las 24 horas del día, el talud municipal situado junto a la gasolinera del Cubillo. Por mi experiencia profesional, diría que es una válvula que por desgaste deja pasar el agua, su arreglo cuesta menos 25 euros. El consumo de agua de abasto que esta avería produce es de entre los 5.000 y los 10.000 litros diarios. ¿Como es posible que ningún responsable público se haya dado cuenta de este derroche: ni empresa de mantenimiento, ni Aguas de Telde, ni el funcionario que supervisa el mantenimiento, ni los propios concejales?
El colmo del despilfarro lo hemos observado semanas atrás, donde se han arrancado y destruido plantas anuales en buen estado, que estaban plantadas enla Rotondade Daora, para cambiarlas por plantas estacionales. Las plantas estacionales como petunias y tagetes, se plantan al final del invierno para disfrutar de su floración durante la estación de primavera, dado que los primeros rigores del verano las deterioran y mueren. Además, el suministro de esta planta no está incluido en el pliego de condiciones del mantenimiento, por lo que tiene un coste añadido. ¿Quién se beneficia de este derroche? ¿Se puede permitir el municipio de Telde cambiar de plantas varias veces al año?

Comentarios

Otras opiniones de este autor