Álvaro Monzón Santana | OPINION

De 26 a 53 euros o más reciclaje...

La modificación de la "Ordenanza Fiscal Reguladora de la Tasa por la prestación del servicio de tratamiento de residuos en los Complejos Ambientales de la isla de Gran Canaria" previo acuerdo del Consejo de Gobierno del Cabildo de Gran Canaria, del 21 de julio de 2016, ha vuelto a abrir el debate de nuestra basura.

Sí, esas bolsas llenas de residuos domésticos que tiramos al contenedor gris, pensando -ilusoriamente- que el problema se acabó. Antes de entrar en varias consideraciones, es preciso mentalizarnos que todo aquello que consumamos (traguemos o no) genera residuos y, al final, va a tener un destino, bien se llame vertedero o depuradora; o en el peor de los casos, barrancos, playas y sin tratamiento, etc., lo que pone en peligro la vida de otros seres vivos.

A más separación para reciclar, menos costes

La explicación del Cabildo para justificar esta subida de precio de admisión de residuos en los complejos ambientales, es la financiación de la inversión efectuada para el cumplimiento de la normativa europea bajo el principio de "quien contamina, paga". Que los ayuntamientos se esfuercen en separar para reciclar y lleven menos toneladas de basura mezclada (contenedor gris) a los dos complejos (Juan Grande y Salto del Negro).

Esto conlleva una reflexión sobre la responsabilidad de la gestión de los Residuos Sólidos Urbanos (RSU); tanto los políticos como los técnicos, insulares y municipales, buscando una superior sensibilización y una colaboración ciudadana para minimizar la generación de basura mezclada.

El Cabildo en su nota de prensa decía que, el aumento de la tasa era para cubrir "el coste de su tratamiento y fomentar el reciclaje, ya que el transporte y tratamiento de envases ligeros-contendor amarillo (latas, tetrabrik, plásticos) y envases de vidrio - iglú verde es gratuito.

De esta manera, se pretende también potenciar la separación de residuos en los hogares y comercios, ya que en la actualidad apenas se separa para reciclar el 10 por ciento del total. De la fracción resto (coloquialmente basura) que supone el 90% de nuestras bolsas, más de la mitad, se deposita mezclado y se podría separar en origen.

Por ello, cuanto más envases ligeros (latas, briks, envases plástico), papel-cartón y envases de vidrio se separen, menos toneladas de basura sin reciclar tendrá que ser tratada y pagada.

Es una "oportunidad histórica de avanzar no sólo en la protección del entorno natural, sino convertirlo en una fuente de riqueza y desarrollo para sus habitantes", explicaba el Cabildo en su nota de prensa (28/10/2015).

El coste de la basura en Telde

La tasa por la recogida y tratamiento de residuos no reciclados de Telde pasará de 26,15 a 53,33 euros/Tn, (presumiblemente el 01/01/2017). El peso medio de la bolsa de basura teldense es de 1,133 kg/hab/día.

Para ubicar este dato y, siempre utilizando los datos oficiales expuestos al público por el Cabildo, la media de Gran Canaria es de 1,158 kg/hab/día. Siendo el municipio de San Bartolomé de Tirajana el que tiene la bolsa de basura más pesada: alcanza la cifra de 1,809. kg/hab/día.

Los costes municipales por el tratamiento de los RSU se duplican y eso, tarde o temprano, repercutirá en los bolsillos de la ciudadanía, así lo recoge el Plan de ajuste aprobado en Telde, en el año 2014 por el gobierno: PP, CC y CCD. La tasa de la basura se fijará al coste máximo del servicio: actualmente se recaudan 2,5 millones y se pagan 7. Sin contar la nueva tasa de vertedero.

Todo lo que podamos separar y que no vaya al Complejo de Juan Grande (para el caso de Telde), es dinero que nos ahorraremos, además de los beneficios medioambientales.

Por tanto, incrementemos las campañas de concienciación-sensibilización explicando el beneficio colectivo de separar para reciclar, así como medidas para mejorar los servicios a la ciudadanía y comercios para la separación selectiva de residuos (vidrio, plásticos, papel-cartón, voluminosos, etc.) incluyendo el nuevo servicio de recogida selectiva de residuos orgánicos-restos de comida.

Los desperdicios de comida

El Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente está haciendo un seguimiento de nuestros desperdicios y dice que "en los hogares españoles se tiran a la basura cada año 1.325,9 millones de kilos de alimentos". Según sus datos, se tira mucho producto lácteo, huevos, carnes frescas, etc. y en la temporada del otoño e invierno predominan las frutas (naranjas, piñas, manzanas, plátanos) queso rallado, sopas, cremas, bollerías, frutos secos, cereales, embutidos. Las naranjas un 37,8% en otoño/invierno y un 28,4% en primavera/verano. Muchos de estos productos pueden convertirse nuevamente en materia orgánica. Urge, por tanto, estudios técnicos adaptados a cada municipio para la recogida selectiva de residuo orgánico, y su posterior implantación, al menos de proyectos pilotos.

Sistemas de retorno

Una de las alternativas a analizar para ayudar a minimizar la generación de residuos y aumentar la recogida selectiva es el Sistema de Depósito y Retorno de Envases (SDDR) que funciona muy bien en países como Alemania. Allí operan hasta ocho empresas diferentes de gestión de envases y no sólo una como en España. Así, Alemania cuenta con una tasa de reciclaje de RSU del 47%, muy por encima del 16% español.

No hay soluciones milagrosas, hay que trabajarlas. Stop al "usar y tirar".

Podría estar escribiendo y dando ejemplos de buenas prácticas con nuestras basuras (desde mi humilde y modesta opinión), pero usted estimado lector o estimada lectora quiere conclusiones y acciones, al menor coste posible para nuestros reducidos bolsillos.

Desde el trabajo colectivo de Más por Telde se impulsó, en diferentes momentos, algunas propuestas en la línea de mejorar la gestión de RSU, tanto en Telde como en Gran Canaria (solicitud fondos IGTE para Estudios y 5º contenedor, en marzo de 2016, y diversas sugerencias al Cabildo en agosto de 2016).

Aún, reconociendo que no hay soluciones milagrosas, máxime si mantenemos la tendencia actual de consumo de "usar y tirar", es urgente comenzar campañas divulgativas, primeramente, dando la información (transparencia) del coste real de recogida, transporte y tratamiento de los residuos que generamos colectivamente (concienciación del problema).

La basura nos sube por las piernas.
Termino haciendo referencia a una de las más celebres frase de Albert Einstein: No podemos resolver problemas usando el mismo tipo de pensamiento que usamos cuando los creamos.

 

Comentarios

Otras opiniones de este autor